En los próximos días, el cometa 3I/ATLAS volverá a captar la atención de científicos y observadores del cielo, ya que alcanzará su punto más cercano al Sol este 30 de octubre.
Este misterioso visitante espacial no es un cometa común: proviene del exterior del sistema solar, siendo apenas el tercer objeto interestelar detectado por la humanidad.
De acuerdo con la NASA, el cometa 3I/ATLAS fue descubierto por la red de telescopios ATLAS y su nombre refleja su rareza: el número 3 indica que es el tercer objeto interestelar identificado, la letra “I” hace referencia a su origen interestelar y “ATLAS” al sistema que lo halló.
Un viajero que viene de otro sistema estelar
Los astrónomos señalan que este cuerpo celeste se formó en otro sistema estelar y, por alguna razón, fue expulsado al espacio interestelar, donde ha viajado durante millones —o incluso miles de millones— de años hasta entrar en nuestro vecindario solar.
Su velocidad y trayectoria hiperbólica confirman que no orbita alrededor del Sol, sino que lo atraviesa antes de continuar su viaje hacia el espacio profundo. En otras palabras, no volverá jamás.
¿Existe riesgo para la Tierra?
Pese a algunos rumores en redes sociales, la NASA aclaró que el cometa no representa ningún peligro para la Tierra.
El 3I/ATLAS pasará a unos 240 millones de kilómetros de nuestro planeta, una distancia completamente segura, y alcanzará su punto más cercano al Sol (a unos 210 millones de kilómetros) justo dentro de la órbita de Marte.
Tras su paso, se espera que reaparezca a principios de diciembre del otro lado del Sol, cuando los telescopios podrán observarlo nuevamente antes de que desaparezca para siempre.
Este tipo de fenómenos son una ventana al pasado del universo y una oportunidad para comprender mejor cómo se formaron los sistemas estelares… incluso el nuestro.
En Quintana Roo, los cielos despejados podrían ofrecer condiciones favorables para observar su tenue brillo durante las próximas semanas, siempre con equipo especializado y lejos de la contaminación lumínica.
