La Cámara de Diputados avaló en lo general la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. El cambio será gradual entre 2026 y 2030 y no implicará disminución de salario. La iniciativa pasa ahora a los congresos estatales para su aprobación.
La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma al artículo 123 de la Constitución para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales, una modificación que impactará a millones de trabajadores, incluidos los sectores turístico, hotelero y de servicios en Quintana Roo.
La iniciativa, respaldada por 469 votos, establece que la reducción será gradual a partir de 2026 y hasta 2030, sin afectar sueldos ni prestaciones.
El dictamen fue turnado a los congresos estatales para su discusión y eventual aprobación.
¿Cómo quedará la jornada laboral en México?
De acuerdo con el proyecto avalado en San Lázaro, la disminución de horas se aplicará de la siguiente manera:
- 2026: 48 horas
- 2027: 46 horas
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas
La reforma mantiene el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, aunque partidos de oposición propusieron cinco días laborales y dos de descanso.
También se establece un máximo de 12 horas extra semanales con pago doble, y hasta cuatro horas adicionales con salario triple.
El documento precisa que “en ningún caso la reducción implicará disminución de salarios o prestaciones”.
Durante más de 12 horas de discusión, legisladores de Morena defendieron la reforma como un avance histórico en derechos laborales, en línea con la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En contraste, bancadas del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano cuestionaron la gradualidad del cambio y la falta de un segundo día obligatorio de descanso semanal.
¿Por qué reducir la jornada laboral?
México es uno de los países con más horas trabajadas al año entre miembros de la OCDE, superando las 2 mil horas anuales en promedio.
La reforma busca:
- Mejorar el equilibrio vida-trabajo.
- Aumentar productividad por hora trabajada.
- Reducir enfermedades relacionadas con estrés laboral.
- Homologar estándares laborales internacionales.
