El Reino Unido, Australia y Canadá anunciaron este domingo el reconocimiento oficial de Palestina como Estado, una medida histórica que busca reactivar la solución de dos Estados en Medio Oriente. Israel respondió con firmeza y descartó cualquier posibilidad de aceptar la creación de un Estado palestino.
Reino Unido, Australia y Canadá reconocieron este domingo al Estado palestino, una decisión que marca un giro diplomático relevante en la política internacional y que refleja el creciente descontento por la actuación de Israel en Gazay la expansión de asentamientos en Cisjordania.
El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que el objetivo del reconocimiento es “revivir la esperanza de paz” y reforzar la solución de dos Estados. “Hoy nos unimos a más de 150 países que ya reconocen un Estado palestino”, señaló en un mensaje oficial.
La medida fue respaldada de manera simultánea por los gobiernos de Australia y Canadá, lo que refuerza el impacto de esta postura en la Comunidad de Naciones.
En contraste, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu rechazó categóricamente la decisión y aseguró que “no se establecerá un Estado palestino al oeste del río Jordán”. Además, criticó que este reconocimiento se traduzca en un “premio” para Hamás, organización que Israel acusa de terrorismo.
El movimiento ha sido celebrado por Palestina. El presidente Mahmoud Abbas calificó la decisión como un paso crucial hacia una paz justa y duradera en la región. Hamás, por su parte, consideró el reconocimiento como “un resultado legítimo de la resistencia del pueblo palestino”.
El anuncio llega en la antesala de la Asamblea General de la ONU, donde se espera que más países, entre ellos Francia y Portugal, se sumen a este reconocimiento.
Históricamente, tanto el Reino Unido como Francia han tenido un papel clave en Medio Oriente, desde la administración colonial tras la Primera Guerra Mundial hasta la Declaración Balfour de 1917, que avaló la creación de un hogar nacional judío en Palestina. Hoy, más de un siglo después, el reconocimiento de Palestina por parte de Londres y sus aliados es visto como un intento de corregir errores históricos y mantener vivo el camino hacia la paz.
