La Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley General de Salud que prohíbe la venta de bebidas energéticas a menores de edad en México, debido a los riesgos que representan para la salud, especialmente cuando se combinan con alcohol. La medida busca proteger a niñas, niños y adolescentes de daños físicos, emocionales y mentales.
Ciudad de México.— Con 401 votos a favor y el respaldo unánime de todas las bancadas, la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley General de Salud que prohíbe la venta de bebidas energéticas a menores de edad en todo el país.
La iniciativa, que será enviada al Senado para su análisis, establece que la Secretaría de Salud (SSA) tendrá la facultad de determinar qué sustancias y mezclas serán consideradas “energéticas”.
¿Qué son las bebidas energéticas?
De acuerdo con la reforma, son aquellas que contienen ingredientes como cafeína, taurina, glucuronolactona, azúcar y vitaminas del complejo B, entre otros compuestos sintéticos que pueden provocar graves daños a la salud infantil y juvenil.
Riesgos para la salud
Los legisladores advirtieron que el consumo frecuente de estas bebidas puede generar:
- Alteraciones en el ritmo cardiaco y la presión arterial.
- Problemas de sueño, ansiedad e insomnio.
- Cambios de conducta que oscilan entre euforia y depresión.
- Riesgo de adicciones y crisis de ansiedad.
En casos extremos, su combinación con alcohol o actividad física intensa puede derivar en consecuencias fatales.
Un fenómeno creciente en México
Datos presentados en el pleno indican que más del 43% de los consumidores mezclan estas bebidas con alcohol, incrementando el riesgo de accidentes y afectaciones severas.
Los legisladores coincidieron en que la protección de la niñez y la juventud es una obligación constitucional y moral. La diputada Amancay González Franco (MC) advirtió sobre el “interés enfermizo” de las empresas de expandir este mercado “a costa de la salud de niños y jóvenes”.
Mientras tanto, la diputada Abigail Arredondo (PRI) alertó que el consumo excesivo puede generar problemas cardiovasculares y daños al sistema nervioso.
Con esta aprobación, México se suma a la lista de países que buscan regular el consumo de bebidas energéticas para proteger a la población más vulnerable.
