La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró predios en José María Morelos, Bacalar y Bala’an K’aax tras detectar desmontes ilegales para monocultivos menonitas. En Quintana Roo, los daños suman 2,531 hectáreas de selva, la cifra más alta de la Península de Yucatán.
CHETUMAL, Quintana Roo, 19 de diciembre de 2025.– La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró más de 2,500 hectáreas de selva en Quintana Roo, principalmente en los municipios de José María Morelos, Bacalar y dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Bala’an K’aax, donde se detectaron cambios de uso de suelo ilegales destinados a la siembra de monocultivos agroindustriales, impulsados por comunidades menonitas.
Las clausuras se realizaron como parte de 17 operativos de inspección llevados a cabo entre el 15 de junio y el 31 de agosto en la Península de Yucatán, con el apoyo de la Guardia Nacional, Sedena y autoridades estatales. Además, en Quintana Roo se aseguró un tractor con bomba de fumigación utilizado en estas actividades.
A nivel regional, la deforestación detectada afectó un total de 3,747 hectáreas: 247 en Campeche, 968 en Yucatán y 2,531 en Quintana Roo, entidad que resultó la más golpeada.
La titular de la Profepa, Mariana Boy Tamborrell, informó que además de las clausuras se han iniciado procedimientos administrativos y 13 denuncias penales contra los responsables.
“Estamos comprometidos a frenar los desmontes ilegales y lograr sanciones ejemplares para quienes arrasan con las selvas, además de restaurar la vegetación nativa”, declaró.
Como parte de las acciones, la Profepa anunció la creación de una Mesa de Combate a la Tala Ilegal y la Deforestación en Quintana Roo, con el objetivo de reforzar la vigilancia y garantizar la protección de los ecosistemas forestales de la región.
Fuente: La Pancarta



































