En entrevista con CBS, el presidente Donald Trump respaldó las tácticas del ICE durante las redadas migratorias y aseguró que los operativos “no han ido lo bastante lejos”, pese a las denuncias por uso excesivo de la fuerza.
Washington, D.C., 3 de noviembre de 2025. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica al declarar que las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) “no han ido suficientemente lejos”, defendiendo el uso de tácticas violentas por parte de los agentes federales.
Durante una entrevista con el programa “60 Minutes” de CBS News, Trump fue cuestionado sobre los videos que muestran a agentes del ICE utilizando gases lacrimógenos, empujando a mujeres y rompiendo cristales de vehículos durante operativos en zonas residenciales.
Lejos de condenar los hechos, el mandatario respondió:
“No, creo que no han ido suficientemente lejos porque hemos sido retenidos por los jueces… los jueces liberales que pusieron Biden y Obama.”
Al ser preguntado si aprueba ese tipo de tácticas, Trump aseguró que sí, justificando las acciones con su discurso habitual sobre seguridad:
“Tienes que sacar a la gente fuera. Muchos son asesinos.”
El presidente insistió en su promesa de campaña sobre deportaciones masivas, reiterando que la política de su gobierno es simple:
“Usted entró al país ilegalmente, usted se va a ir.”
Sin embargo, Trump evitó precisar si su administración planea deportar también a migrantes sin antecedentes criminales o trabajadores esenciales. Tampoco presentó datos concretos que respalden su afirmación de que hay 25 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, cifra no confirmada por fuentes oficiales.
Consultado sobre el impacto de las deportaciones en sectores agrícolas y de servicios —donde la mano de obra migrante es fundamental—, Trump respondió de manera contradictoria:
“Son jardineros criminales”, dijo primero, para luego agregar: “Yo necesito jardineros y granjeros más que nadie.”
Las declaraciones del mandatario reavivan el debate sobre su política migratoria, criticada por organizaciones humanitarias que denuncian abusos, detenciones arbitrarias y separación de familias.
Mientras tanto, expertos advierten que la intensificación de los operativos del ICE podría afectar la economía y los derechos humanos de millones de migrantes, incluidos los provenientes de México y Centroamérica.



































