El Senado avaló la reforma a la Ley de Amparo impulsada por Claudia Sheinbaum. Una reserva de último momento permitirá aplicar las nuevas reglas a casos en trámite, lo que desató reclamos de inconstitucionalidad por parte de la oposición.
El Senado de la República aprobó la reforma a la Ley de Amparo, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, en medio de un debate cargado de tensiones y acusaciones de inconstitucionalidad.
Con 76 votos a favor y 39 en contra en lo general, y 70 a favor y 39 en contra en lo particular, la mayoría oficialista avaló también cambios al Código Fiscal de la Federación y a la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa. El proyecto ahora pasará a la Cámara de Diputados.
La polémica surgió con una reserva presentada por el senador de Morena, Manuel Huerta, que establece que los más de 700 mil juicios de amparo en trámite deberán ajustarse a las nuevas reglas. Oposición del PAN, PRI y MC denunció que la medida tiene efectos retroactivos, prohibidos por la Constitución.
La senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, advirtió que 706 mil casos vigentes se verán afectados, mientras que Carolina Viggiano (PRI) acusó que los ciudadanos quedarán sin certeza sobre las reglas procesales bajo las cuales litigan.
En contraste, Morena, PT y PVEM defendieron la reforma señalando que busca frenar abusos en el uso de amparos, sobre todo en materia fiscal.
Entre los cambios más relevantes se encuentran:
- Restricciones a la suspensión del acto reclamado en casos de lavado de dinero, financiamiento al terrorismo o deuda pública.
- Ampliación de plazos: de 60 a 90 días para que los jueces dicten sentencia y de 3 a 5 días para presentar garantías procesales.
- En materia fiscal, sólo podrán impugnarse leyes cuando el crédito fiscal sea definitivo.
La oposición considera la reforma un retroceso en los mecanismos de defensa ciudadana, mientras que el oficialismo insiste en que fortalece la justicia y evita la dilación de sentencias firmes.



































